Otra de las series interesantes que nos ha traído Netflix durante esta pandemia, estrenada en marzo de este año y que se ha convertido en todo un descubrimiento y una grata sorpresa por el tema que trata. Es novedoso, nos enseña una cultura y una forma de ser que la verdad yo no tenía mucha idea. Vamos que está bien hecha, buenas interpretaciones, muy interesante, se ve rápido porque son 4 episodios así que perfecto.
En cuanto la historia se inspira y se basa libremente en la autobiografía de Deborah Fieldman y nos cuenta la vida de Esther «Esty» Schwartz una joven de diecinueve años, judía ultraortodoxa que convive con su abuela y su tía viviendo en esta comunidad de Brooklyn y cumpliendo a rajatabla con todas estas creencias y rituales tan estrictos que vamos conociendo y descubriendo a lo largo de la serie.
La cuestión es que con 19 años le imponen un matrimonio concertado con Yakov un joven de buena familia ortodoxa que aunque es muy estricto en su creencias perla pesar de que ella no está preparada para todo esto, el intenta entenderla aunque sin dejar de agobiados por su fe. Al lío que ella h le abandona y huye Alemania y su marido junto con su primo van tras ella para intentar reformarla a la comunidad. Más o menos por encima de este va, aunque hay más chicha y además vamos conociendo algunas de sus tradiciones e imposiciones que son tremendas o mejor dicho chocantes para nosotros en el siglo XXI.
Pues dicho todo esto que que esta interesante esta produccion germano-estadounidense y con muy buenas interpretaciones de la joven pareja de Shira Haas como Esty y Amit Rahav como Jacob, acompañados de Jeff Wilbusch, … Pues poco más ya me diréis que os ha parecido.