La verdad es que está muy bien esta mini serie dramática de National Geographic inspirada en hechos reales, lo que pasa es que hay que verla con relajación y sin comida por delante y si eres muy aprensivo tampoco, porque llega a ver imágenes desagradables sobretodo los primeros episodios porque empieza fuerte y es que trata un tema muy difícil y complicado como es la propagación de un virus mortal como el Ébola.
La historia nos sitúa en Estados Unidos en 1989 cuando el virus aparece repentinamente, en unos monos que acaban de llegar a un laboratorio de Washington, todos inexpertos se enfrentan ante algo prácticamente desconocido. Pero bajo la supervisión de una heroica militar, su marido y todo su equipo afrontan la situación y las reticencias de las instituciones que por no crear un problema mayor, no le dan la importancia que deberían. Así se exponen a una situación límite a contrarreloj para acabar con todos los monos, instaurar los protocolos adecuados, que no se entere la prensa, mantener en cuarentena a los posibles infectados, … Pero sobretodo les sirvió esta experiencia para instaurar un protocolo adecuado para estas situaciones porque el Ébola es un virus que se ha venido para quedarse.
Bueno pues esto es la historia contada muy por encima, porque tiene mucha miga y es muy interesante ver los distintos puntos de vista de todas las partes. Una serie muy bien hecha, muy profesional y sobretodo con un muy buen reparto encabezado por Julianna Marguleis, Liam Cunningham, Topher Grace, Noah Emmerich, James D’Arcy, Robert Sean Leonard, Grace Gummer, … Todos perfectos que nos pone en esta situación de agobio, angustia y paranoia.
Ahora mismo la podéis ver en Movistar y después de la repulsa inicial al tema y tanta enfermedad, se ve rápido porque son seis episodios de 45 minutos. Y dicho esto ya me contaréis que os ha parecido, espero que os guste.