Me encanta esta serie británica que es una adaptación de Harlan Corben porque la verdad es que se ven muy bien, siempre mantiene una trama entretenida y muy bien hecha que nos saca el lado oscuro de unos personajes con los que todos nos identificamos porque son normales, como la vida misma pero luego vamos conociendo una historia oscura que nos engancha totalmente, sabe como hacer unos thriller irresistibles que nos mantienen en vilo y que lo mejor es que concluyen bien.
En este caso la historia se centra en Megan un madre aparentemente normal que esta en vísperas de su boda con el hombre con el que ha compartido su vida, por otro lado tenemos a un fotógrafo, ex reportero que lleva una vida disipada de lo que era dedicado a trabajar en reportajes para discotecas y un detective detrás de un caso del pasado que se le quedo sin resolver, pues estas tres personas que no tienen aparente relación, se verán unidas tras la desaparición de un joven en una discoteca. Y lo que parecía un hecho aislado resulta que traerá el pasado de vuelta a la vida de todos ellos, conoceremos su verdadera historia y todo lo que quisieron ocultar con el daño que les hizo y que ahora amenaza con arruinar sus vidas y las de sus familias.
Y aquí lo dejo que no quiero contar nada importante, la verdad es que esta muy bien, entretenidas, bien hechas, liándolo lo justo para que nos enteremos de todos las subtramas, vamos que soy muy fan de Harlan Corben y de las series que adaptan con sus libros y con un reparto de lujo con Richard Armitage que ya es un habitual junto con Cush Jumbo que me encanta, James Nesbitt, … La podéis ver en Netflix y son ocho episodios. Perfecta para hacerse un maratón de fin de semana.