Ya me gusto la primera temporada de esta serie austriaca así que me he lanzado a por ella en cuanto he visto que la han puesto en Netflix, porque la verdad es que me ha enganchado que tía mas autentica, rarita, asesina, jajaja, pero mola. En esta segunda entrega a través de sus seis episodios seguimos con nuestra protagonista Brunhilde y su familia que años después de la trágica muerte de su marido y de llevar a cabo su propia venganza, parece que todos han encontrado algo de paz y sus vidas siguen su camino, pero pronto se vuelve todo a liar porque los secretos del pasado nunca permanecen enterrados, jajajaja. Además hay una agente policial que tiene a Blum en el punto de mira y no va a parar hasta detenerla y culparla del todo y para mas lio secuestran a su hija, porque todos están buscando unas imágenes de un video que mete en líos a gente poderosa, vamos que esta todo al limite y mola. Muy a la altura de la primera temporada , me encanta.