Es verdad que me ha encantado esta serie pero es que la estaba esperando con muchas ganas porque es recomendación de mi amiga Pat que esta totalmente diré que enganchada a la serie y al protagonista, jajaja. La serie que podéis ver ahora en Netflix con ocho episodios de 45 min. mas o menos y que te mantiene enganchada al sofá por saber que paso en historia basada en hechos reales y con este tío, tan tremendo, por decir algo. Y es que va pasando los episodios, con saltos en el tiempo de delante hacia atrás, para entender y conocer a este asesino en serie que dejo un montón de cadáveres a su paso, un montón de mentiras, de historias, de frustraciones, de engaños, …
La historia de Charles Sobhraj un aparente comerciante de joyas que junto con su novia Marie, viven en Tailandia donde vamos viendo que se dedican a estafar a jóvenes excursionistas, hippies, vamos descifrando su modus operandi, como se hacen sus amigos, les invitan a su sitio y les van envenenaban, para después robarles y posteriormente matarlos y con sus pasaportes y sus identidades viaja por el mundo, haciendo chanchullos. Pero en su camino se cruza un joven diplomático holandés, Hernan KnippenBerg, su mujer y amigos que hará en el camino, y comienza a investigar los asesinatos y dará con toda esta terrible trama, se convertirá en su mayor obsesión a lo largo de su vida, hasta finalmente convertirlo en el hombre mas buscado por la Interpool y no cuento mas, verla hasta el final, me quede flipada.
Esta muy bien hecha, una historia de esas escalofriantes que encima son reales y genialmente interpretada por Jenna Coleman, Tahar Rahim, Billy Howle, Amesh Edireweera, Mathilde Warnier, … Pues poco mas me queda por decir que si queréis un thriller, de asesinos en serie ambientado en los 70´s con lookazos, pero en la que se te quitan las ganas de hacer turismo de mochileo, jajaja, esta es perfecta para pasar un buen finde enganchados.